Faltan profesionales

Antes de nada, quiero aclarar que esta opinión es personal y que toda la responsabilidad sobre estas palabras recae sobre mí, y que no es, ni mucho menos, la opinión generalizada de todos los que formamos este medio.

De un tiempo a esta parte he ido observando que la profesionalidad en el Periodismo brilla por su ausencia. “Vaya novedad”, diréis algunos. Vale, dejad que me explique:

Esta falta de profesionalidad podría dividirla en dos partes, bastante relacionadas entre sí: por la falta de profesionalidad -valga la redundancia- de muchos periodistas y por el creciente intrusismo que se da, por culpa de que Internet haya traído una democratización en el Periodismo que supone que cualquiera que sabe sobre algún asunto tenga la oportunidad de poder participar o crear su propio medio de comunicación (y creedme que soy una voz autorizada para hablar sobre esto).

Decía que estas dos partes están muy relacionadas, y lo voy a poner con un ejemplo lo suficientemente claro que cualquiera pueda entenderlo: el fútbol.

Todos sabemos de fútbol. Mejor dicho: todos creemos saber de fútbol. Como reza esa famosa frase que ahora mismo no sé a quién atribuir “España tiene 46 millones de seleccionadores”. Siguiendo esta lógica, es normal que en cada vez más medios de comunicación on-line se de la oportunidad de escribir crónicas sobre a los aficionados de un determinado equipo, sin importar si esa persona tiene las dotes suficientes como para escribir algo en condiciones.

Y con esto no quiero infravalorar a todos aquellos estudiantes de Periodismo que no tienen otra opción que recurrir a estas webs para “practicar” porque el “magnífico” sistema de prácticas de la universidad no les permite hacer prácticas en ningún medio de comunicación hasta 3º de carrera. Menos mal que el objetivo de la universidad consiste en formar profesionales… Pero eso es harina de otro costal.

Como decía antes, cada vez más páginas webs recurren a muchas personas sin los conocimientos necesarios para que escriban crónicas y artículos sobre su equipo. Es normal, por tanto, que la calidad de estos textos sea bastante mala: están escritas desde un punto de vista muy parcial y carecen de recursos periodísticos suficientes que le den riqueza o valor al texto.

Este intrusismo hace muchísimo daño a la profesión, porque bajo mi punto de vista, la manida frase de “cualquiera puede ser periodista” toma más sentido que nunca. Si se le da a cualquiera la oportunidad de poder escribir sobre algo… ¿Qué valor tendremos entonces aquellos que nos estamos formando para trabajar en esto?

La culpa de este intrusismo no la tienen las personas que colaboran con estos medios -los intrusos- sino esos medios que le dan la oportunidad a estas personas para que puedan escribir allí, primando la cantidad de artículos sobre la calidad de los mismos.

Mi opinión sobre este asunto creo que la concentro a la perfección con este ejemplo: Si tengo que hacer algún arreglillo en casa y tengo los conocimientos suficientes como para poder hacerlo, lo haré, pero sabiendo que no me va a quedar igual de bien que si contrato a un electricista o a un fontanero. En definitiva, cualquiera puede escribir un artículo, pero quien realmente va a escribir un artículo bueno será aquél que haya estudiado o se haya preparado para ello.

Aunque este asunto sea grave, me parece bastante más grave que haya periodistas titulados cuya profesionalidad está en entredicho. Y con profesionalidad me refiero también a imparcialidad, porque la objetividad no existe.

El problema más grave de esta profesión son los periodistas que manipulan, ocultan deliberadamente aquellas informaciones que no comulguen con sus ideas o solo muestran lo que les interesa sobre un determinado asunto. Y por desgracia, esta tendencia cada vez es más evidente en los medios de comunicación masivos.

No voy a dar nombres porque seguramente ya los sabréis, pero voy a seguir con el ejemplo del fútbol que había puesto antes. Cada vez se leen más crónicas y artículos donde no se muestra la realidad tal y como es: se ocultan varios hechos que no interesan contar ni se aprecia atisbo alguno de crítica. En definitiva, un lameculismo periodístico que, en mi opinión, atenta contra el propio espíritu de la profesión.

Tener miedo a expresar una opinión o a ser crítico no son compatibles con ser periodista, del mismo modo que criticar o no defender algo que haga tu equipo no te hace ser menos aficionado, y los únicos damnificados de esta ausencia de profesionalidad en los periodistas son los propios lectores y los aficionados, que se tragan cualquier cosa que se les cuente sin permitirles que puedan razonar, criticar o pensar por sí mismos. Aunque es mucho más triste que haya varios equipos que aprovechen esto para infiltrar en determinados medios a personas afines a ellos para que les doren la píldora y cuenten lo que ese equipo quieren que se sepa. Y no estoy hablando del Real Madrid ni del Barça, sino de equipos bastante más humildes.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s