Optimismo, dudas y esperanza

(Fotomontaje de Jon de la Peña. Twitter: @jonpl)

Mientras la ACB decide a estas alturas del año si se modifica el modelo de competición de la temporada que viene y cuántos equipos la jugarán finalmente -porque un año más, sigue sin dilucidarse si los despachos darán la razón a los equipos LEB que se han ganado el ascenso en la cancha-, las directivas de los equipos trabajan en cerrar sus plantillas para la próxima temporada. Bueno, todos no, porque hay un equipo que ya ha hecho “los deberes” y puede descansar -relativamente- durante unas semanas hasta que comience la pretemporada.

A día de hoy, el Retabet Bilbao Basket ya tiene cerrada su plantilla para el año que viene, a falta de hacerse oficiales las renovaciones que distintos medios ya dan por hechas: tanto la de Alex Mumbrú como la de los bilbaínos Javi SalgadoBorja Mendía. Las líneas maestras trazadas por la dirección deportiva de Raül López e Igor Minteguia a la hora de diseñar esta nueva plantilla que ha tenido que rediseñarse tras la marcha de jugadores fundamentales como Bamforth (a mediados de junio se hizo oficial que firmaba por el Dinamo Sassari italiano) y los pívots Eric y Buva (bajas que en el club dan prácticamente por hecho), podrían resumirse básicamente en que se han buscado jugadores jóvenes y con proyección en mercados que el club no había explorado hasta ahora, como los de la NCAA o Sudamérica.

Las reacciones de los aficionados no se han hecho esperar, y como de costumbre, han sido muy polarizadas. Mientras que unos aplauden el nuevo modelo implantado por la dirección deportiva del club, otros dudan de que el rendimiento que pueda ofrecer un equipo tan joven sea el esperado y solo les falta rezar para que el año que viene no se descienda. Por eso mismo, y situándonos a medio camino entre ambas posturas, las palabras que, en mi opinión, mejor definirían al Bilbao Basket de la 2017-2018 son: optimismo, dudas y esperanza.

Optimismo

Si partimos del hecho que lo más cercano que ha tenido el Bilbao Basket a un director deportivo fue aquel rubio que se sentaba a pie de cancha en Miribilla y traía a jugadores de su propia agencia de representación para -supuestamente- hacer chanchullos de diversa índole, es de celebrar que haya dos personas en el club que se encarguen única y exclusivamente a configurar la plantilla.

En la etapa de Sito Alonso se le concedió también esta tarea, lo que provocó que el año pasado se empezara a fichar algo más tarde que el resto de equipos, puesto que tal y como relataron algunos medios de comunicación, el entrenador madrileño, tratando a todas luces de forzar su marcha al Baskonia, decidió rechazar todos los jugadores que se le ofrecían al Bilbao Basket, argumentando que eso ya no era de su incumbencia.

Por eso mismo, este año se ha intentado aprender de viejos errores y se ha movido rápidamente en el mercado. En varias entrevistas, Igor Minteguía ha insistido en que todos los fichajes son “primeras opciones”, es decir, los nombres que se tenían como prioritarios en la libreta.

Si nos fijamos en los jugadores que se han traído, Ricardo Fischer es internacional con la selección brasileña y ha sido uno de los jugadores más destacados en la liga de su país. Además, hace un par de años hizo buenos números frente al Real Madrid en la Copa Intercontinental.

El argentino Lucio Redivo viene de ser uno de los máximos anotadores de la liga argentina y el máximo anotador de la Liga de las Américas, competición en la que su equipo alcanzó la Final Four. Además, se encuentra en la preselección de Argentina para la próxima Copa América y se espera que sea uno de los que den el relevo a la Generación Dorada de los Prigioni, Ginobili, Nocioni…

Jameel McKay viene de ser el mejor defensor de la liga australiana, donde fue el pivot titular de los Perth Wildcats, equipo que se proclamó campeón. Además, hizo muy buenos números en la universidad de Iowa State , donde fue entrenado por Fred Hoiberg, actual entrenador de los Chicago Bulls. Como opinión personal, me acuerdo de ver algún partido suyo hace un par de años en una de las reemisiones veraniegas del March Madness que emite Canal+ y me sorprendió bastante, de hecho, pensaba que acabaría en la NBA. Esa puede ser una de las razones por las que estoy escribiendo aquí y no trabajando en la dirección deportiva del club.

Shane Hammink viene de ser elegido el mejor alero europeo de la NCAA por el prestigioso medio Bleacher Report y ha hecho muy buenos números en una universidad prestigiosa como la de Valparaiso. Además, parece un jugador muy versátil, un todoterreno que no solo ocupará la posición de escolta-alero, sino que en un apuro podría subir la pelota o incluso jugar de 4. Con un perfil diferente pero con características similares, estuvo aquí Alex Ruoff hace un par de temporadas, un jugador que si bien hizo buenos partidos, en general, dejó bastante que desear. Shane Hammink tiene capacidades para superarle con creces.

Tim Kempton Jr. era un perfecto desconocido, nadie sabía quién es. Proviene de la pequeña universidad de Lehigh, donde ha sido elegido mejor jugador de su conferencia en 2015 y 2016 y este año ha sido el único jugador junto a Alec Peters -compañero de Hammink y drafteado por los Phoenix Suns- en promediar más de 20 puntos y 10 rebotes.

Pere Tomàs es un jugador por todos conocido ya gracias a su dilatada carrera en ACB. Tras dos malas temporadas en Zaragoza, decidió dar un paso atrás y fichar por el Manresa, donde ha sido uno de sus jugadores más destacados. Se espera que sea uno de los pilares sobre los que edificar el club a medio-largo plazo y sustituir a Mumbrú cuando se retire, una tarea que será harto complicada.

De los que continúan, pues más o menos ya sabemos que esperarnos. Alex Mumbrú y Axel Hervelle tendrán que ser los líderes del equipo en ataque y defensa respectivamente, mientras que Jonathan Tabu debería mostrar el nivel que mostró cuando acabó la temporada. Los jóvenes Dejan Todorovic y Vasilije Vucetic tendrán que asentarse, madurar y demostrar el talento que se les ha intuido. Por último, la aportación desde el banquillo de los bilbaínos, Javi Salgado y Borja Mendía, será clave, especialmente cuando haya bajas y deban jugar más minutos.

 

Dudas

Como siempre que se fichan jugadores desconocidos, surgen un montón de dudas. En este caso, no solo se habla de la adaptación de los nuevos jugadores a una liga de mayor nivel, sino que se duda también de si la estatura de Redivo (1,79 o 1,83 según donde se lea) será un problema ante defensas más físicas y escoltas más altos. Precisamente se habla también de la estatura cuando se habla de McKay, pero se ignora que tiene una envergadura de 2,22 y que ha sido uno de los mejores taponadores y reboteadores de la liga australiana. Entiendo que la altura es algo muy importante en el baloncesto, pero vamos, jugadores como Isaiah Thomas en la NBA o Kyle Hines en Europa no destacan precisamente por su altura y nadie duda de que son dos jugadores enormes.

De Tim Kempton Jr. se dice que sus números en la NCAA no serán iguales en Europa y de Shane Hammink se pone en duda que su tiro exterior sea fiable. De Fischer, por ejemplo, se habla de que no hace mucho tuvo que superar una lesión de rodilla y de Tomàs, que sus números no son tan buenos teniendo en cuenta el desastre que fue el Manresa el año pasado.

De los que continúan, pues se habla por enésima vez de que veteranos como Mumbrú y Hervelle darán un bajón que siendo sinceros, está tardando bastante en llegar, al menos si lo comparamos con el nivel de otros veteranos en la ACB. De Tabu se duda si volverá a mostrar el nivel que mostró en la primera parte de la temporada, donde ni rindió cómo se esperaba y de Dejan Todorovic, si conseguirá sentar la cabeza algún día.

Por supuesto, en ningún momento se pensará que Javi Salgado y Borja Mendía son dos jugadores de rotación, con pocos minutos, y que estoy seguro de que aportarán lo máximo que puedan en los minutos que jueguen, porque otra cosa no, pero nadie puede dudar de su compromiso con el club.

A tenor de todo esto me surge una reflexión: ¿Nadie se ha parado a pensar que somos un equipo con una capacidad económica bastante limitada? Si fuesen jugadores sin puntos débiles, os garantizo que no estarían en Bilbao. Es más, seguro que ni siquiera estarían en la ACB o en la Euroliga.

Esperanza

Tal y como históricamente se le exige a este club, se espera que llegue a Playoffs después de dos años sin pisarlos, que en febrero juegue Copa del Rey y que llegue lejos en Eurocup, pese a que en fase de grupos haya que enfrentarse a cinco campeones de algún título europeo (Lokomotiv Kuban Krasnodar , ALBA Berlín, Lietuvos Rytas, CSP Limoges y Partizán de Belgrado), pero siendo realistas, habría que tener objetivos más asumibles y equiparables al nivel económico actual. Es preferible y más gratificante aspirar a un objetivo más asequible y que todo lo que venga, si es bueno, deje mejor sabor de boca.

Por otro lado, debería de aspirarse también a formar un equipo con un núcleo reconocible para los próximos años y con jugadores jóvenes y con contrato largo, hay los mimbres perfectos para ello. Además, la plantilla es perfecta para el modelo de juego que defiende Carles Durán: un equipo físico que defiende bien y puede armar un contraataque rápidamente. Así que se ganará o se perderá, pero lo que es seguro es que los que vayamos a Miribilla el año que viene nos lo vamos a pasar realmente bien.

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